Nuestra historia
QUIN no surgió en una bodega antigua, sino en un aula, como un proyecto de tres compañeras de estudios. Nos dimos cuenta de que el mundo del vino estaba lleno de reglas y formalidades, y eso no encajaba con la forma en que vivimos: todo es más rápido, espontáneo y fácil. Nos preguntamos: ¿Podríamos hacer un vino de calidad que fuera divertido, pequeño y perfecto para el momento? La respuesta a ese reto de clase fue KINTO.
Nuestro objetivo fue simple: quitarle la seriedad al vino. Desarrollamos un formato que es la solución ideal para no tener que abrir una botella completa. KINTO es fácil de usar, fácil de llevar y genera cero desperdicio. Es el vino que te acompaña sin complicaciones, ya sea en un picnic improvisado, una tarde de chill o cualquier plan que surja. Hacemos que disfrutar del vino sea tan simple como tú quieres que sea.
En KINTO, la calidad es tan importante como la comodidad. Creemos firmemente que no tienes que ser un experto para disfrutar de un buen vino. Por eso, nos encargamos de que nuestra selección mantenga siempre un sabor excelente. Queremos que te centres en disfrutar el momento, no en seguir un protocolo. El vino es para compartir y para hacer planes divertidos, ¡no para complicarte la vida!
En KINTO, no solo vendemos vino; ofrecemos una forma más libre y consciente de disfrutar. Nos enfocamos en la sostenibilidad al evitar el desperdicio y en la máxima comodidad para tu día a día. Las tres fundadoras te invitamos a ser parte de esta nueva cultura: un consumo espontáneo, fácil y sin compromisos. Queremos que KINTO sea tu opción favorita para cualquier momento. ¡Únete al cambio y disfruta de tu plan, sin reglas!
«Mi rol es ser la catadora oficial. Me aseguro de que el vino KINTO sea siempre delicioso y que la calidad nunca se quede atrás.»
«Soy la encargada de que KINTO se vea genial. Pienso en el diseño para que el formato sea práctico, moderno y instagrameable.»
«Soy la encargada de que KINTO conecte con vosotros. Me dedico a la comunicación y el marketing, para que la historia de KINTO llegue a todas partes.»